I
Envuelto por el presentimiento extraño - de esos que te obligan a llorar- aquella noche se sentó desesperado en el césped de aquel bosque.
Miró a su alrededor y comprendió que su vida estaba regida por paradigmas errados, situaciones inexplicables que venían desde la nada, vacíos mentales, su fe estaba puesta en una plataforma sin cimientos. Estaba vestido de gala, su corazón envuelto por una capa de castigo y agonía, sus manos llenas de sangre, sangre de la mujer de su vida. En su situación empezó a besarse las manos, sus labios acariciaban el liquido vital de su amada, en cada caricia transmitía el amor que sentía hacia ella, los bonitos recuerdos y vivencias de su juventud y sobretodo el odio a si mismo.
Decidido a recordar, prendió un cigarro ensangrentado y así dio comienzo a su lucha interior.
II
Todo empezó cuando conoció a D, hacía una tarde tranquila, jugaba en el parque con la pelota de futbol que su padre adoptivo le regalo el día de su cumpleaños, concentrado en su constante jugar escuchó un ruido extraño detrás de los matorrales adyacentes a el, con la curiosidad en el corazón decidió averiguar que era lo que pasaba.
Vio a un niño pelirrojo, tal vez de su misma edad, estaba sentado de espaldas a el, a su lado izquierdo tenia apoyado en la tierra, un bate de béisbol y en el derecho, puesto como si fuera una obra de arte, un vaso cristalino, con algo de liquido rojo en su interior. Decidido a acercarse, dejó la pelota entre los matorrales y caminó hacia D.
III
De pronto dejó en stop aquel recuerdo, tenía la necesidad de tomarse su medicina, tocó su bolsillo derecho y ahí estaba, amadas pastillas de su vida, que a la hora exacta le dedicaba el tiempo que merecía una buena compañera de infancia.
Nunca cuestiono por qué tenia que depender de ellas, solo hizo caso a su madre cuando aquel día nublado le dijo “estas cositas blancas serán tus compañeras de vida, nunca las olvides, serán de vital importancia para tu desarrollo, recuerda llevarlas siempre contigo, ámalas que ellas te aman a ti, introdúcelas en tu boca a la puesta del sol todos los días de tu vida mi querido muchacho”
Luego del momento placentero, hizo un movimiento voluntario para dejar caer las cenizas, miró la luna y se abstrajo de la realidad.
IV
Le dijo un simple hola, el muchacho volteó y le hizo un gesto para que se acercara, cuando llegó al lugar y pudo observar de frente al pelirrojo se percato de que tenia una mirada profunda, sus ojos transmitían un universo paralelo lleno de experiencias y emociones adictivas. Se dejó llevar por el momento, el muchacho torturaba a un pájaro, le cortaba parte de las alas, luego dejaba que la sangre se depositara en la obra de arte y repetía el procedimiento, le dijo -mi nombre es D, ¿quieres ayudarme?- el aceptó, tenía el argumento en el corazón ¿que niño nace sin el deseo de matar?
…
Se transporto a otra vivencia, cuando la conoció. Muchos años habían pasado desde que conoció a su amigo D, compañero leal, hermano del alma, maestro distinguido y personaje misterioso. Salía de la escuela, estaba en quinto grado, recordaba con detalle aquella mirada, mirada de dulzura, paz y seguridad, se hicieron amigos y al tiempo decidieron convertirse en algo que la sociedad llama novios.
El amor creció, la adicción creció, D desapareció, las preocupaciones llegaron junto con la rutina, creció su cuerpo, el tiempo hizo efecto.
V
Siempre se preguntó por que no podía recordar situaciones de su vida, saco otro cigarro pues el anterior estaba en sus pulmones -tienes que recordar- se decía tenia la sangre seca en sus manos, el cabello sudado le obligaba a juntar el ADN de su amada con su cuero cabelludo, una lagrima se deslizaba por su mejilla como consecuencia de aquella tragedia.
VI
Recordó el sabor de sus besos, su cuerpo perfecto que embriagaba al que lo veía, la necesidad de estar con ella era mayor que la necesidad de estar con sus compañeras, se hicieron uno, el creció con ella y ella con él.
…
Se transportó cuando vio aquel objeto extraño en su habitación, no recordaba haberlo puesto en su cama, brillaba como algo precioso, un instrumento que juega a ser Dios, sin saber por que tenia la necesidad de guardarlo en un lugar seguro, tomó la pistola y la oculto en su bolso. Nunca se pregunto por que no la botó. Era como si dos fueran uno, una parte le decía guárdala y la otra bótala, como comportamiento usual humano, escucho al mal y decidió convertir el instrumento en algo sagrado.
VII
No importa lo que hagas, lo que entiendas por concepto de vida, si no entiendes algo puedes creer lo que sea, a veces es mejor quedarse callado, dejar que los fantasmas que te gobiernen hagan su trabajo, el por qué de las cosas no tiene sentido porque nunca sabrás la verdad, eso era lo que siempre decía, hasta esa noche.
VIII
Se transporto al día en que despertó en el cementerio, era un día frío y triste, estaba acostado encima de una fosa, al principio creyó que estaba en uno de esos sueños que juegan a ser la realidad y te convierten en una pieza mas de las acciones cerebrales, pero al darse cuenta que todo era muy real y vivido, entró en un colapso mental, ¿Quién me llevo hasta aquí? ¿Por qué no recuerdo?, se decía, con el miedo en su corazón decidió levantarse e irse hasta su casa, en el proceso observó donde estaba acostado, era una tumba sencilla de granito, el nombre del cadáver era H, curiosamente tenía el mismo nombre de el o el tenia el mismo nombre del cadáver, a los lados de la tumba había como especie de laminas de granito despegadas, unas estaban en el suelo y otras puestas entre la tumba y el suelo, con la curiosidad en su corazón se decidió a mover una de las laminas de la tumba y ahí las encontró. Había numerosas obras de arte cada una con su respectiva etiqueta de identificación, pájaro, rana, perro, gato, hombre, mujer, hombre, mujer….
IX
Regresó al presente de golpe, todavía ese recuerdo le daba nauseas, no solamente por lo que observó sino por lo que el viento le mandaba a sus pulmones, el olor respectivo y desagradable de cada liquido vital.
Nunca vas a estar tan decidido de hacer algo hasta que las situaciones y sobre todo tú estés dispuesto a hacerlo, nunca te arrepentirás en el camino, al final todo lo que quieras. Dichosos lo que pueden arrepentirse de sus actos en el camino porque entraran en la verdad relativa de sus vidas.
X
Se transportó a horas antes del presente, estaba el y ella, en el día de San Valentín, estaban vestidos de gala, habían hecho planes para pasar la mejor noche de sus vidas.
El lugar: el bosque en las afueras de la ciudad, la comida: ella la prepararía, la bebida: vino y cocacola, la hora: el tiempo es relativo, era de noche.
Se tenían un amor sorprendente, de esos que no caben en el corazón. El había puesto música en el equipo de sonido de la camioneta y ella bailaba para el. Pasó el tiempo, la noche se hizo mas profunda y oscura, todo iba perfecto, hasta que ella lo condujo a la parte de atrás de la camioneta, no recordó mas nada.
XI
Todos los cigarros se habían transportado a sus pulmones, la sangre se confundía con la piel y barro de sus manos, las lágrimas seguían en circulación, la parte que mas trabajaba, la parte donde se encuentra el corazón como hacedor de sentimientos entraba en colapso, estaba haciendo su trabajo, por primera vez pudo controlarlo.
XII
Despertó en la camioneta, al principio todo se veía bien, una realidad ficticia, pensó que se había quedado dormido después del acto sexual, pero ¿lo hubo? No lo recordaba.
Miro a su alrededor y ahí estaba ella, de espaldas a él, haciendo un ruido extraño, pudo sentir el liquido caliente que lo envolvía, ese liquido hacedor de obras de arte, ese liquido tan desagradable al oler, ese liquido que venia de la mujer que amaba; entró en una situación que su mente desconocía, pero su corazón sabia, pudo verla en su estado de agonía, ella lo agarro de la mano y le dijo “no te preocupes, te amo con toda mi alma, al final lo que importa es la felicidad que me brindaste, te perdono, no fue tu culpa, si me amas huye, corre todo lo que puedas, déjame aquí, sálvate.” El sorprendido y en pánico, le plasmo una firma en su boca y huyó, corrió todo lo que sus pulmones destruidos por los cigarrillos le dejaron correr, se transportó al principio de la historia, al presente.
XIII
Luego de vivir su vida, una vez mas, pero diferente, en el sentido de decisión de saber que fue lo que pasó, llego a la mediocre conclusión de que la vida –regalo complejo hacedor de alegrías y tristezas- viene de la mano de la pregunta –una de las mas simples y complejas que existen- ¿por que?
Nunca en su asquerosa existencia, según el, se pregunto por que. Dejó que las lagrimas siguieran su recorrido y el cerebro trabajara para conseguir la verdad relativa de su vida o por lo menos una secuencia de hechos que concuerden con la realidad actual y como si fuera un momento divino, una chispa de saber, una conexión a la inteligencia universal, una conexión a su corazón, encontró el algoritmo que mas concordaba con sus acciones pasadas.
XIV
Se preguntó el por qué de D, nunca se cuestionó el hecho de que apareciera y desapareciera de la nada, por que se dejaba manipular por el, por que después de su encuentro despertaba en lugares que no recordaba, por que de las pastillas, compañeras de infancia, por que cuando las tomaba no veía a D, por qué su mama le dijo que nunca las perdiera y sobre todo por que no le pregunto el por que de sus compañeras, por que el suceso del cementerio, por que las obras de arte, por que el nombre de la lapida, haciendo todo esto encontró sin seguridad el porque del por que.
GENESIS
En la primera hora llegó a la conclusión que era un pobre y maldito enfermo desde niño, no conocía el nombre de su enfermedad, nunca lo supo, D era él y el era D y vio que todo estaba bien.
En la segunda hora llegó a la conclusión de que las pastillas, compañeras de vida, controlaban su enfermedad, cuando llegó ella, se olvido momentáneamente de sus compañeras, y se transformaba en D y vio que todo cuadraba bien.
En la tercera hora recordó un programa de televisión en donde estudiaban el comportamiento de los niños, especialmente los recién nacidos, donde exponían la situación de que los niños se pueden comparar con esponjas en el hecho de que absorben y captan toda vivencia, comportamiento y que los mismos influyen en su desarrollo, como si fuera otra premonición divina, relacionó esto con lo sucedido en el cementerio, construyó su universo, se convenció de que el cadáver que se encontraba en la tumba era su papa biológico, asesino, enfermo como el -nunca lo supo- se imagino que cuando pequeño veía las acciones de su papa y que poco a poco fue absorbiendo su comportamiento de asesino y de recolector de sangre de sus victimas y vio que todo cuadraba bien.
En la cuarta hora pensó que su mama nunca le hablo claro, que su familia siempre le oculto las cosas, la verdad relativa de su mundo, lo vio desde un ángulo positivo, pensó que haciendo esto le harían un bien pero por el contrario le hicieron la peor maldad que se le puede hacer a un ser humano, ocultar el por que de las cosas y vio que todo cuadraba bien.
En la quinta hora se dio cuenta que fue espectador de un milagro, vio lo pura que puede llegar ser el alma de una persona normal, el amor es el sentimiento mas grande del ser humano se decía y vio que todo cuadraba bien.
En al sexta hora, vio lo fácil que puede llegar a ser la vida si se responde el por que de todo, estaba en paz consigo mismo, disfrutaba el paisaje, en su felicidad pensó que estaba acabado, había matado, hecho daño, que debía entregarse a la justicia divina y sobre todo que iba a hacerlo y vio que todo cuadraba bien.
En la séptima hora se dio cuenta de que había creado su mundo, un mundo lógico, de acuerdo a su estructura interna, basado en el encuadre de las cosas, logró armar el rompe cabezas y sintió una profunda paz, descansó, vio que todo estaba en orden, que todo estaba bien, se sintió Dios, su Dios interno emergía desde su alma, sus ultimas palabras dichas fueron me comparé con Dios y como un Dios que soy me juzgare, estaré en la altura de mi juicio y seré el promotor de mi desgracia. Tenia una sonrisa de orgullo en su cara, las lagrimas habían dejado su recorrido, las manos estaban limpias, el cabello seco, la ropa aunque manchada de liquido vital hacedor de obras de arte brillaba a la luz de los primeros rayos de sol de la madrugada del quince de febrero, se dirigió a la camioneta pensando en los momentos mas felices de su vida, curiosamente en todos estaba ella, se acostó a su lado, la abrazó, agarró el instrumento sagrado y una vez mas en el mismo día jugo a ser Dios.

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