Imagínate salir a la calle en un día de sol con tu espíritu nublado de tanto aparentar lo que no eres…… así me siento yo.
Testimonio.
Es cierto que la sociedad te impone exigencias, creando un modelo idealizado de tu persona basándose en acciones acaecidas en un momento cercano al día de tu nacimiento, en tu manera de pensar en un momento infinitesimal de tu vida, en días en que ves la vida con ojos de inocencia, crea una especie de cáscara incubadora con tu nombre, esa maldita cáscara tiene tu fenotipo y tu futuro pero, ¿es imposible de modificar?
Cuando quedas atrapado por esta especie de prisión, tu vida se vuelve una asquerosa mentira, un constante actuar cicloidal para mantener alegre, orgullosa, al día, despreocupada, a tu carcelera, la desgraciada lo controla todo.
Lo controló desde el principio. Hizo de la vida un constante proceso de imitación, rigió los patrones del comportamiento igualándolo con el factor tiempo, decidió lo bueno y lo malo y sobre todo estableció un sistema operativo de control para hacer respetar sus caprichos.
Recomendaciones.
Cuando quieras salirte del patrón -cascaron, modelo- amigo mío, procura bloquear o desconectar de tu maquina que controla a la maquina que te impone el patrón -cascaron, modelo- de la sociedad -la cual posee millones de sinónimos- la opción llamada miedo,
“fúmate un cigarro, llena tus ojos de valor, succiona el humo y mantenlo en la boca, mientras haces esto deposita todos tus pensamientos variados –pensamientos de libertad, desprecio..- en cada molécula de lo succionado, ríete sin abrir la boca! Y con las malditas ganas que tendrías de participar en primera persona en un trío con dos lesbianas, escúpelo, escupe tu miedo, tus deseos, tus ganas y lo que te impide ser lo que quieras, persígnate y has de tu vida lo que te de la gana”.
Moraleja
“Dichosos aquellos cuyo patrón este en lo correcto, pero, infelices sean los que viven con el tormento de seguir el patrón equivocado”.
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