Bienvenidos

Bienvenidos a Sr.Patas´ World

viernes, 21 de enero de 2011

El Bus

Tenía el mismo pensamiento de la otra noche, una idea absurda que poco a poco crecía en su cerebro, sentía como se transformaba multiplicándose cada vez mas - ¡es un maldito virus! Se dijo, moviéndose desesperadamente en el asiento del autobús. Veía a través de la ventana  como las nubes se iban juntando cambiando de blanco azulado a un tierno gris, como los arboles verdes se movían con gracia al compas del viento y como las personas vivían su mundo mientras conducían sus coches – cerró los parpados de pronto y golpeó (procurando que nadie se diera cuenta) el asiento delantero – ¡deja de pensar en eso! ¡No es posible! ¡Oh señor dame fuerzas para luchar contra esto! Pero en el fondo sabía que era inútil luchar contra esos pensamientos, además ¡es imposible comprobarlo! Dijo en voz baja – movía sus dedos desesperadamente cuando una jovencita paso por su lado al montarse en el bus – no recordaba haberla visto antes, pero le devolvió el saludo con una gran sonrisa - ¡que irónico! – Pensó – ¡todo se relaciona! Estamos en esta vida como robots programados, ciegos a seguir nuestra propia voluntad; si no la conozco ¡no la saludo! Así de sencillo, ¿pero qué? La bendita sociedad te dice que hay que ser amable y fingir una bendita sonrisa para quedar bien – movió la cabeza en una negativa mientras buscaba en su bolsillo el pago del pasaje – ¡no puede ser! – Se dijo - ¡estamos ciegos! Somos peones, imitadores de costumbres inventadas hace miles de años, nuestra conducta no varía, ¡vivimos en un mundo de pasados y no de futuros! lo único que cambia es la tecnología ¡oh dios! ¡Solo la tecnología! Estamos vacios de innovación, el miedo a crear y ser distintos del resto nos consume   – paró súbitamente sus pensamientos al escuchar el ruido de un trueno y ver las gotas de agua caer sobra la tierra de su Señor, cerró la ventana, consultó su reloj y siguió con sus pensamientos -  vivimos en un mundo de creencias erradas ¡NO! No puedo pensar eso ¡por dios! Es que es inútil ¡dios perdóname! ¡Malditos pensamientos!  - apretó sus manos tanto como pudo y empezó a sudar – ¡en un mundo de creencias erradas! Creemos en un cielo después de la muerte ¡pero es improbable! ¡SI! Improbable porque si vivimos ochenta años y según las escrituras, esta vida es un regalo ¡el cielo seria el infierno! ¿Cómo comparar el regalo de la vida con una eternidad sin vivir? ¡Es absurdo! Una eternidad sin crecer, sin aprender ¡lo monótono se vuelve pesadilla! Ni siquiera sabemos si tendríamos la misma forma que ahora, ¿entonces? ¿Habría que vivir un tiempo infinitesimal haciendo el bien para llegar al cielo? ¡Por favor! si mi hermano al que tanto amo vivió una vida de placeres y pecados y no va al cielo ¿cómo podre yo disfrutar de una eternidad sin él? ¡Basura! Si él no está conmigo entonces no será felicidad, alegría, ¡no es nada! ¡Oh dios! ¡Perdóname! – pensó mientras jugaba nerviosamente con las monedas en sus manos – vio la capilla de lejos y solicitó la parada, caminó esquivando a una señora que estaba en el pasillo del bus, pagó y bajó del bus, caminó veinte metros y entró a la capilla, se persignó al subir el altar mientras se ponía la sotana, tomó la biblia  y se preparó para dar la eucaristía.      


 

1 comentario: